|
Hormigas en la boca
A los directores españoles no se les suele dar bien el género negro, ni las intrigas políticas a gran escala. Aprecio, en general, la obra de Mariano Barroso; Los lobos de Washington era una película contundente y muy bien urdida, y lo poco que recuerdo de Éxtasis es también muy estimulante. ¿Qué le ha pasado con Hormigas en la boca? No lo sé, puede que se haya esmerado tanto en recuperar el cariz visual de las clásicas producciones noir con villano, antihéroe y femme fatal que haya descuidado otros aspectos igual o más importantes, sin ir más lejos el guión (que adapta una famosa y muy bien valorada novela de su hermano Miguel Barroso Ayats).
El personaje de Ariadna Gil está muy mal explicado, al igual que el de Perugorría. El desarrollo es algo previsible, la inclusión de flashbacks explicativos se revela una forma poco elegante de narrar, y la sorpresa final no termina de convencer. También echo en falta algo más de riesgo en la realización, más arrojo visual; todo está muy bien ambientado, todo es muy correcto, la dirección de Barroso es competente, pero falta imaginación, falta algo que evite que la historia se amuerme y pierda interés (sobre todo en los primeros tres cuartos de hora). Aún así entretiene y satisface más que El misterio Galíndez (otra cinta cortada por un patrón similar), pero la cosa daba para más, para mucho más...
Lo mejor: la conseguida ambientación caribeña.
Lo peor: sus múltiples agujeros de guión.
nachete 
|