Esta obra deja claro que el cine español no tiene nada que envidiar al de Hollywood. Un argumento interesante, y algo que para mí es muy importante en una pelicula: no es nada predecible. Es como la vida misma: vidas marcadas por las autolimitaciones, pero no por ello carentes de cierta aventura, la aventura de vivir día a día. El guión es creíble, de corte cotidiano y urbanita.
spoiler:
Muy bueno Ernesto Alterio. Imprime a su personaje una psicología conflictiva, confusa, de macarra redimido que quiere reintegrarse en la sociedad, con muy ricos matices en su interpretación. Hace gala de una gran agilidad interpretativa y mental. Fernando Tejero, aunque no tan metido en su papel le dá cache y solera a la producción.