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Impresionante
Esta es una película redonda. Will Smith se anota un tanto al protagonizar y producir una de las mejores películas de lo que llevamos de siglo. Una historia tercamente realista, con un guión excelente y una interpretación de su protagonista que hubiera sido merecedora de Oscar.
La historia es buenísima, y está basada en hechos reales, lo cual aún me entusiasma más. El personaje de la cinta, Chris Gardner, es uno de esos heroes populares que pasean por cualquiera de nuestras aceras sin que el resto apenas nos demos cuenta. Un ser humano que adora a su hijo y está obsesionado con algo tan legítimo como la felicidad. Y para tan noble objetivo no dudará en darlo todo, oponiéndose a una mala racha que hundiría a cualquiera y a un abandono por parte de su mujer que lo deja tirado cuando más la necesita. Esta historia te toca el alma, te implica y te hace mejor persona como espectador.
La realización es sencilla, no necesita de artificios, el ritmo de la cinta, soberbio. Es en este último aspecto donde reside su punto más fuerte. La historia está perfectamente estructurada, con un realismo infinito, nada resulta impostado o artificioso, la crudeza de las imágenes es desgarradora.
Homenaje al cine de verdad, con mayúsculas y un nuevo salto interpretativo de Will Smith que sorprenderá a más de uno. Gran, gran película.
Iwokonhon 
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